En mis posts anteriores he expuesto ciertos principios de la Ley de la Atracción. Ya sabes que atraes aquello en lo que te enfocas, bien sea aquello que desees o bien sea todo lo contrario.
En este post te daré un método para crear deliberadamente tu futuro tal y como quieres que sea.
Ya sabes que enfocándote en algo lo atraes de modo que atraes con fuerza aquello en lo que pones intención y creatividad.
En esta técnica no sólo atraerás lo que quieres, sino que disfrutarás en el proceso, que es de lo que se trata.
¿Se te da bien dibujar, o tal vez se te da bien escribir? Da igual, la técnica se aplica igual a ambas cosas.
Se trata de que escribas tu vida tal y como deseas que sea en un futuro.
Así es. Dedica un tiempo cada día a escribir tu propia historia futura. Es importante que lo hagas todos los días.
Hazte tu propio best-seller, teniendo la intención, mientras haces todo el proceso, de que tu futuro sea exactamente así como lo quieres.
Y si se te da bien dibujar, pues dibújalo.
Se trata de que uses todos tus recursos creativos para atraer eso que anhelas.
Te digo lo que consigues al hacerlo: para empezar, tan pronto como te centres en esto, te desplazarás a la realidad que deseas vivir, dejando atrás toda dificultad actual y toda diferencia entre el mundo del "ahora" y tu mundo ideal.
Con esto, te estarás centrando en la vida que quieres vivir, en lugar de centrarte en el presente (y por tanto repetirlo una y otra vez), con lo cual, aplicando así los principios de la Ley de la Atracción, harás que la realidad se vaya pareciendo cada vez más a tu ideal.
Un consejo: sáltate la parte del "cómo se llegará a hacer realidad". Simplemente mira hacia el futuro que es tu objetivo.
Tu deber es decirle al Universo el "qué" quieres. Cuando se quiere conseguir algo que se sale de los esquemas actuales, el "cómo" se hará realidad es algo que está fuera de nuestro alcance normalmente.
Te digo una cosa: el "qué" quieres es perfectamente identificable, pues tú quieres una cosa bien definida: ahora dime cuántos "cómo" diferentes hay en el Universo para que eso se realice.
¿Lo ves? Si te preocupas por el "cómo", estás intentando manejar a la vez miles de millones de posibilidades (y seguro que hay más).
Eso, claro, salvo que quieras un "cómo" en particular, en cuyo caso céntrate en ese "cómo".
Céntrate en el "qué" y déjale el "cómo" al Universo. Tu trabajo es el "qué": el del Universo es el "cómo".
Más consejos tan pronto como me sienta inspirado.
Crea tu vida visualizándola mediante la Ley de la Atracción
lunes, 27 de julio de 2009
¿Atraemos lo que queremos?
¿Atraemos lo que queremos?
Sólo hace falta mirar alrededor para darse cuenta de que en conjunto las personas atraemos toda clase de cosas indeseadas: malestar, pobreza, violencia, abusos...
La Ley de la Atracción dice: "Atraes lo que piensas". Sí, dice "Atraes lo que piensas", no "Atraes lo que deseas". Esto, ¿qué significa?
Pues significa simplemente que atraemos aquello en lo que nos enfocamos, nos guste o nos disguste. En otras palabras: si atraemos cosas indeseadas, es porque nos enfocamos en la esencia de esas cosas indeseadas.
¿Quieres paz? Pues enfócate en la paz. Me dirás a lo mejor "Pero yo me voy a una manifestación anti-guerra porque quiero la paz". En ese caso, te diré "Si quieres paz, ve a una manifestación por la paz, no anti-guerra, porque en la manifestación anti-guerra verás por todos lados referencias a la guerra, y tú lo que quieres es paz, ¿no?".
¿Quieres abundancia de dinero? Pues enfócate en tener más que suficiente. Aunque te pudiera parecer una ilusión al principio. Cada vez que te enfocas en la esencia de algo, le estás dando fuerza y energía, y estás magnetizándolo: te recuerdo que te conviertes en un imán que atrae hacia sí lo que piensa. Pensar en las deudas y en que hay que resolverlas es lo que suele hacer la mayoría; y ¿qué es lo que obtienen? Pues un círculo vicioso de deudas. Si piensas en deudas, obtienes deudas. Si piensas en deudas para dejar de estar endeudado, le estás dando fuerza a la esencia de la situación para que vuelva a producirse. Si te quejas de que tienes deudas, te estás enfocando en ello con pasión, y con pasión te llegarán más deudas.
La Ley de la Atracción sólo entiende de inclusión. ¿Qué quiere decir esto? Pues que cada vez que te enfocas en algo, el mensaje que le das al Universo es "quiero de este algo". Error demasiado extendido es aquel por el que la gente piensa que a base de obsesionarse con las cosas las hace desaparecer, porque lo que consigue es engordarlas.
Si hay algo que no te gusta, !enfócate en lo contrario¡
Si no te gusta la cartera vacía, ¡enfócate en una cartera repleta! ¡Coge un extracto bancario y pon en él la cantidad que quieres tener en el banco! ¡Di que te puedes permitir comprar todo aquello que veas y que te guste!
Vigila atentamente aquello en lo que te estás enfocando. Si te centras en cosas indeseadas con tal de eliminarlas, lo que consigues es lo contrario.
Más consejos próximamente.
Método para crear tu futuro visualizándolo
Sólo hace falta mirar alrededor para darse cuenta de que en conjunto las personas atraemos toda clase de cosas indeseadas: malestar, pobreza, violencia, abusos...
La Ley de la Atracción dice: "Atraes lo que piensas". Sí, dice "Atraes lo que piensas", no "Atraes lo que deseas". Esto, ¿qué significa?
Pues significa simplemente que atraemos aquello en lo que nos enfocamos, nos guste o nos disguste. En otras palabras: si atraemos cosas indeseadas, es porque nos enfocamos en la esencia de esas cosas indeseadas.
¿Quieres paz? Pues enfócate en la paz. Me dirás a lo mejor "Pero yo me voy a una manifestación anti-guerra porque quiero la paz". En ese caso, te diré "Si quieres paz, ve a una manifestación por la paz, no anti-guerra, porque en la manifestación anti-guerra verás por todos lados referencias a la guerra, y tú lo que quieres es paz, ¿no?".
¿Quieres abundancia de dinero? Pues enfócate en tener más que suficiente. Aunque te pudiera parecer una ilusión al principio. Cada vez que te enfocas en la esencia de algo, le estás dando fuerza y energía, y estás magnetizándolo: te recuerdo que te conviertes en un imán que atrae hacia sí lo que piensa. Pensar en las deudas y en que hay que resolverlas es lo que suele hacer la mayoría; y ¿qué es lo que obtienen? Pues un círculo vicioso de deudas. Si piensas en deudas, obtienes deudas. Si piensas en deudas para dejar de estar endeudado, le estás dando fuerza a la esencia de la situación para que vuelva a producirse. Si te quejas de que tienes deudas, te estás enfocando en ello con pasión, y con pasión te llegarán más deudas.
La Ley de la Atracción sólo entiende de inclusión. ¿Qué quiere decir esto? Pues que cada vez que te enfocas en algo, el mensaje que le das al Universo es "quiero de este algo". Error demasiado extendido es aquel por el que la gente piensa que a base de obsesionarse con las cosas las hace desaparecer, porque lo que consigue es engordarlas.
Si hay algo que no te gusta, !enfócate en lo contrario¡
Si no te gusta la cartera vacía, ¡enfócate en una cartera repleta! ¡Coge un extracto bancario y pon en él la cantidad que quieres tener en el banco! ¡Di que te puedes permitir comprar todo aquello que veas y que te guste!
Vigila atentamente aquello en lo que te estás enfocando. Si te centras en cosas indeseadas con tal de eliminarlas, lo que consigues es lo contrario.
Más consejos próximamente.
Método para crear tu futuro visualizándolo
jueves, 23 de julio de 2009
Un consejo para mejorar automáticamente tu vida.
¿Quieres un modo de, automáticamente, orientarte hacia la felicidad y así mejorar tu vida?
Siguiendo este consejo, desaparecerá de tu mente la tristeza, frustración, desesperación, etc., para, en su lugar, dejar armonía, tranquilidad, esperanza, y demás.
Pueden sonar muy triviales estas palabras, pero lo que quieren representar no es para nada trivial.
Cuando sientas que tu vida se escapa de tus manos, busca inmediatamente un lugar donde puedas estar sol@.
Luego siéntate y relájate lo más posible. No luches contra tí mism@: si te sientes furios@, triste, decepcionad@, no luches contra ese sentimiento, no hagas como que no está ahí. Simplemente ten la intención de aceptarlo y hacer algo por cambiarlo.
Cierra tus ojos y transporta tu mente a una realidad en la que todo va como en el más bello de tus sueños.
¿Que tu sueño es vivir en unas vacaciones perpetuas, donde tengas dinero de sobra para todo lo que quieras tener y más? Pues adelante. Imagina esa realidad como algo que ya fuera. Relátalo todo con todo lujo de detalles mientras lo visualizas. Y todo lo que quieres conseguir y que de momento no tienes, formúlalo como si ya lo hubieras conseguido, como si ya hubiera sido tuyo. Cuéntatelo todo a tí mism@ como algo que ya has conseguido.
A tí nada ni nadie te puede impedir que crees tu propia película en tu mente. Así que, ya que esa película la creas tú, hazla como la más grandiosa de las producciones. En tu mente no puede haber límite ninguno, salvo el que tú te impongas.
Lo que hay en tu mente produce resultados físicos en tu realidad. ¿No te lo crees? Pues deja que te ayude a creer con un pequeño experimento.
Supongamos que estás hambrient@. Tienes hambre, mucha hambre. Ahora piensa en tu comida favorita. ¿Cuál es ese plato que tanto te gusta? ¿Cuál ha sido la comida que más te ha gustado jamás? Piensa claramente en ese plato. Lo tienes delante. Puedes olerlo. Podrías hasta tocarlo. ¿Está caliente o frío ese plato de comida? ¿Con qué bebida lo acompañarías?
Cierra los ojos e imagina todos los detalles que te parezcan adecuados (después de todo, en tu mente mandas tú y solo tú, yo no soy nadie para decirte qué debes imaginar o no). La cuestión es sólo una: que ese plato de comida sea real para tí.
Ahora veamos qué reacciones ha habido.
¿Por qué se pusieron en marcha tus glándulas salivares? ¿Por qué se puso a rugir tu estómago? ¿Por qué todas esas reacciones físicas que experimentaste?
¿Cómo es que para tu cuerpo fué como si ese plato de comida fuera real?
Si te imaginaste ese plato de comida y ello provocó reacciones físicas reales en tu cuerpo, eso es porque la realidad y tu pensamiento están en la misma dimensión. Es decir: tus pensamientos pueden producir efectos reales porque SON cosas reales.
Tus pensamientos existen como cosas en la realidad, que interactúan con otras cosas en la realidad, y así es como causan efectos reales.
¿Es una vida de riqueza lo que quieres? ¿Quieres nadar en una piscina de dinero? Pues adelante. Puedes imaginarlo con tanta intensidad como que para tu mente será una realidad, y la mente no distingue algo que hemos imaginado vívidamente de algo que está fisicamente ahí. De modo que cuando llegues a ese nivel de concentración, para tí ya estarás nadando en una piscina de dinero.
Las variantes de esto son infinitas, puedes hacer el ejercicio que tú quieras.
¿Tal vez es el amor de esa persona especial lo que te hace beber los vientos? Pues adelante. Nada ni nadie te puede impedir vivir eso que tanto deseas en tu mente. Imagina ese acontecimiento tan feliz con todo lujo de detalles, crea ahora tu superproducción, es tuya y solo tuya. Y al vivir en tu mente lo que tanto deseas, pasarás de un estado de sufrir por no tenerlo, !a ser feliz por tenerlo ya¡
Cuando para tí es real, es que ¡es real!
Más consejos en la próxima entrada.
Guía para comprender y usar la Ley de la Atracción a tu favor
Siguiendo este consejo, desaparecerá de tu mente la tristeza, frustración, desesperación, etc., para, en su lugar, dejar armonía, tranquilidad, esperanza, y demás.
Pueden sonar muy triviales estas palabras, pero lo que quieren representar no es para nada trivial.
Cuando sientas que tu vida se escapa de tus manos, busca inmediatamente un lugar donde puedas estar sol@.
Luego siéntate y relájate lo más posible. No luches contra tí mism@: si te sientes furios@, triste, decepcionad@, no luches contra ese sentimiento, no hagas como que no está ahí. Simplemente ten la intención de aceptarlo y hacer algo por cambiarlo.
Cierra tus ojos y transporta tu mente a una realidad en la que todo va como en el más bello de tus sueños.
¿Que tu sueño es vivir en unas vacaciones perpetuas, donde tengas dinero de sobra para todo lo que quieras tener y más? Pues adelante. Imagina esa realidad como algo que ya fuera. Relátalo todo con todo lujo de detalles mientras lo visualizas. Y todo lo que quieres conseguir y que de momento no tienes, formúlalo como si ya lo hubieras conseguido, como si ya hubiera sido tuyo. Cuéntatelo todo a tí mism@ como algo que ya has conseguido.
A tí nada ni nadie te puede impedir que crees tu propia película en tu mente. Así que, ya que esa película la creas tú, hazla como la más grandiosa de las producciones. En tu mente no puede haber límite ninguno, salvo el que tú te impongas.
Lo que hay en tu mente produce resultados físicos en tu realidad. ¿No te lo crees? Pues deja que te ayude a creer con un pequeño experimento.
Supongamos que estás hambrient@. Tienes hambre, mucha hambre. Ahora piensa en tu comida favorita. ¿Cuál es ese plato que tanto te gusta? ¿Cuál ha sido la comida que más te ha gustado jamás? Piensa claramente en ese plato. Lo tienes delante. Puedes olerlo. Podrías hasta tocarlo. ¿Está caliente o frío ese plato de comida? ¿Con qué bebida lo acompañarías?
Cierra los ojos e imagina todos los detalles que te parezcan adecuados (después de todo, en tu mente mandas tú y solo tú, yo no soy nadie para decirte qué debes imaginar o no). La cuestión es sólo una: que ese plato de comida sea real para tí.
Ahora veamos qué reacciones ha habido.
¿Por qué se pusieron en marcha tus glándulas salivares? ¿Por qué se puso a rugir tu estómago? ¿Por qué todas esas reacciones físicas que experimentaste?
¿Cómo es que para tu cuerpo fué como si ese plato de comida fuera real?
Si te imaginaste ese plato de comida y ello provocó reacciones físicas reales en tu cuerpo, eso es porque la realidad y tu pensamiento están en la misma dimensión. Es decir: tus pensamientos pueden producir efectos reales porque SON cosas reales.
Tus pensamientos existen como cosas en la realidad, que interactúan con otras cosas en la realidad, y así es como causan efectos reales.
¿Es una vida de riqueza lo que quieres? ¿Quieres nadar en una piscina de dinero? Pues adelante. Puedes imaginarlo con tanta intensidad como que para tu mente será una realidad, y la mente no distingue algo que hemos imaginado vívidamente de algo que está fisicamente ahí. De modo que cuando llegues a ese nivel de concentración, para tí ya estarás nadando en una piscina de dinero.
Las variantes de esto son infinitas, puedes hacer el ejercicio que tú quieras.
¿Tal vez es el amor de esa persona especial lo que te hace beber los vientos? Pues adelante. Nada ni nadie te puede impedir vivir eso que tanto deseas en tu mente. Imagina ese acontecimiento tan feliz con todo lujo de detalles, crea ahora tu superproducción, es tuya y solo tuya. Y al vivir en tu mente lo que tanto deseas, pasarás de un estado de sufrir por no tenerlo, !a ser feliz por tenerlo ya¡
Cuando para tí es real, es que ¡es real!
Más consejos en la próxima entrada.
Guía para comprender y usar la Ley de la Atracción a tu favor
miércoles, 22 de julio de 2009
¿Cuánto importa cómo te sientes en la ley de la atracción?
¿Le importa a la ley de la atracción el cómo te sientes? Pues sí, mucho.
No sólo atraemos lo que pensamos: atraemos lo que sentimos. Y lo que sentimos viene determinado igualmente por nuestros pensamientos.
Sabes lo que te digo cuando por ejemplo recuerdas un hecho de tu pasado que te suscita cierto sentimiento (el que sea). Piensas en ese suceso, y ese pensamiento te suscita una emoción en concreto.
Ahora bien, lo que sientes también atrae a su igual. De modo que si te sientes mal, atraes más cosas para sentirte mal, y si te sientes bien, atraes más cosas para sentirte bien.
Lo semejante atrae a lo semejante, ¿recuerdas?
Pues bien: sólo hay dos formas de sentirse, y es bien o mal. Las causas del cómo te sientes pueden ser incontables, pero sólo te puedes sentir bien ó mal. No hay una tercera opción.
Lo importante de esto es: tus sentimientos atraerán circunstancias conformes con ellos mismos. Si te sientes bien, tu punto de atracción estará orientado hacia cosas que te harán sentir bien, y si te sientes mal, tu punto de atracción estará orientado hacia cosas que te harán sentir mal.
Y la espiral está servida con ello.
Ahora bien, ¿significa esto que una vez nos sentimos de una determinada forma estamos condenados a atraer más de ese sentimiento?
Pues no necesariamente.
Recuerda que la causa de todo está en tu pensamiento. Esta es la base de todo.
Tú puedes decidir cómo te sientes, decidiendo lo que pensarás.
Te pongo un ejemplo.
Ahora mismo podrías recordar algún suceso del pasado que te hizo sentir muy, muy mal. Y al hacerlo, revivirías ese sentimiento.
O bien podrías elegir en lugar de eso recordar algún suceso de tu pasado que te hizo muy feliz. Y seguro que revives ese sentimiento.
Ahora bien, lo que has sentido en ambos casos, ¿de dónde ha salido?
¿Ha salido de algo que te acaba de acontecer?
¡No!
Ha salido de tu pensamiento. Esos sucesos sólo existen ahora en tu pensamiento. Y al elegir el pensamiento que te hacía sentirte mal, obtenías el tener que sentirte mal, y al elegir el pensamieto que te hacía sentir bien, obtenías el tener que sentirte bien.
Esta es una prueba de que la ley de la atracción existe, porque tan pronto como eliges un pensamiento cuya frecuencia se traduce en "sentirte mal", ¡te sentirás mal! Y tan pronto como eliges pensamientos cuya frecuencia se traduce en "sentirte bien", ¡empezarás a sentirte mejor!
Ahora que sabes esto, tienes a tu disposición un modo seguro y automático de ser más feliz.
Tú y solo tú tienes el poder de pensar por tí.
Por eso, tu y sólo tú podrás decidir cómo habrás de sentirte. Porque lo que sientes viene determinado primero que nada por los pensamientos que hay en tu cabeza.
Si tu cabeza está saturada hasta los topes de cosas malas, ¡sólo podrás sentirte mal y atraer más cosas malas!
Si en lugar de eso tu cabeza está llena de cosas felices, ¡tu punto de atracción estará en la felicidad!
De modo que ahora que lo sabes, utiliza este conocimiento a tu favor. Quiérete a tí mism@ y desde este preciso instante decide que tu primera prioridad en tu mente es ser feliz. Y en lugar de tratar de eliminar las cosas malas de tu mente, centra deliberadamente tu atención en cosas buenas que te hagan estar feliz.
Recuerda que lo que resistes persiste: cuando luchas contra algo, como le concedes tu atención y tu sentimiento a ello, lo que haces no es disiparlo, sino todo lo contrario, ¡lo engordas!
En vez de luchar contra lo que te hace daño, centra tu atención en lo que te hace feliz. A medida que lo hagas, lo primero irá perdiendo cada vez más fuerza hasta perderse en el olvido.
Y la primera prueba que la ley de la atracción te dará estará en tus sentimentos. Tan pronto como te sientas aliviad@, sabrás que la ley de la atracción ha sido puesta en marcha a tu favor.
Recuerda: tu vida es tuya y sólo tuya para que llegues a todo lo que desees con ella, así ha sido y así será, pues al ser dueñ@ de tus pensamientos eres dueñ@ de tu destino.
Todo el poder está en tí. Recuérdalo.
Hasta el próximo consejo.
Guía para comprender y usar la Ley de la Atracción a tu favor
No sólo atraemos lo que pensamos: atraemos lo que sentimos. Y lo que sentimos viene determinado igualmente por nuestros pensamientos.
Sabes lo que te digo cuando por ejemplo recuerdas un hecho de tu pasado que te suscita cierto sentimiento (el que sea). Piensas en ese suceso, y ese pensamiento te suscita una emoción en concreto.
Ahora bien, lo que sientes también atrae a su igual. De modo que si te sientes mal, atraes más cosas para sentirte mal, y si te sientes bien, atraes más cosas para sentirte bien.
Lo semejante atrae a lo semejante, ¿recuerdas?
Pues bien: sólo hay dos formas de sentirse, y es bien o mal. Las causas del cómo te sientes pueden ser incontables, pero sólo te puedes sentir bien ó mal. No hay una tercera opción.
Lo importante de esto es: tus sentimientos atraerán circunstancias conformes con ellos mismos. Si te sientes bien, tu punto de atracción estará orientado hacia cosas que te harán sentir bien, y si te sientes mal, tu punto de atracción estará orientado hacia cosas que te harán sentir mal.
Y la espiral está servida con ello.
Ahora bien, ¿significa esto que una vez nos sentimos de una determinada forma estamos condenados a atraer más de ese sentimiento?
Pues no necesariamente.
Recuerda que la causa de todo está en tu pensamiento. Esta es la base de todo.
Tú puedes decidir cómo te sientes, decidiendo lo que pensarás.
Te pongo un ejemplo.
Ahora mismo podrías recordar algún suceso del pasado que te hizo sentir muy, muy mal. Y al hacerlo, revivirías ese sentimiento.
O bien podrías elegir en lugar de eso recordar algún suceso de tu pasado que te hizo muy feliz. Y seguro que revives ese sentimiento.
Ahora bien, lo que has sentido en ambos casos, ¿de dónde ha salido?
¿Ha salido de algo que te acaba de acontecer?
¡No!
Ha salido de tu pensamiento. Esos sucesos sólo existen ahora en tu pensamiento. Y al elegir el pensamiento que te hacía sentirte mal, obtenías el tener que sentirte mal, y al elegir el pensamieto que te hacía sentir bien, obtenías el tener que sentirte bien.
Esta es una prueba de que la ley de la atracción existe, porque tan pronto como eliges un pensamiento cuya frecuencia se traduce en "sentirte mal", ¡te sentirás mal! Y tan pronto como eliges pensamientos cuya frecuencia se traduce en "sentirte bien", ¡empezarás a sentirte mejor!
Ahora que sabes esto, tienes a tu disposición un modo seguro y automático de ser más feliz.
Tú y solo tú tienes el poder de pensar por tí.
Por eso, tu y sólo tú podrás decidir cómo habrás de sentirte. Porque lo que sientes viene determinado primero que nada por los pensamientos que hay en tu cabeza.
Si tu cabeza está saturada hasta los topes de cosas malas, ¡sólo podrás sentirte mal y atraer más cosas malas!
Si en lugar de eso tu cabeza está llena de cosas felices, ¡tu punto de atracción estará en la felicidad!
De modo que ahora que lo sabes, utiliza este conocimiento a tu favor. Quiérete a tí mism@ y desde este preciso instante decide que tu primera prioridad en tu mente es ser feliz. Y en lugar de tratar de eliminar las cosas malas de tu mente, centra deliberadamente tu atención en cosas buenas que te hagan estar feliz.
Recuerda que lo que resistes persiste: cuando luchas contra algo, como le concedes tu atención y tu sentimiento a ello, lo que haces no es disiparlo, sino todo lo contrario, ¡lo engordas!
En vez de luchar contra lo que te hace daño, centra tu atención en lo que te hace feliz. A medida que lo hagas, lo primero irá perdiendo cada vez más fuerza hasta perderse en el olvido.
Y la primera prueba que la ley de la atracción te dará estará en tus sentimentos. Tan pronto como te sientas aliviad@, sabrás que la ley de la atracción ha sido puesta en marcha a tu favor.
Recuerda: tu vida es tuya y sólo tuya para que llegues a todo lo que desees con ella, así ha sido y así será, pues al ser dueñ@ de tus pensamientos eres dueñ@ de tu destino.
Todo el poder está en tí. Recuérdalo.
Hasta el próximo consejo.
Guía para comprender y usar la Ley de la Atracción a tu favor
jueves, 16 de julio de 2009
Crea tu vida pensándola mediante la Ley de la Atracción
Para los que no la conocen, hay una ley universal que dice "lo semejante atrae a lo semejante".
La Ley de la Atracción es una de las leyes universales, omnipresentes, eternas e inmutables.
Funciona siempre, en todo lugar, y en todo momento, sin descanso.
Te lo pondré con un ejemplo. ¿Te has dado cuenta alguna vez de que el día que te levantas de mal humor o deprimid@ todo parece ir cada vez peor según avanza el día?
Te levantas deprimid@, irascible y de mal humor, y... ¿cuánto suele tardar en llegar algo malo?
Y cuando te llega algo malo, te pones de peor humor; y luego te ocurre algo igual o si no peor que lo anterior, y te enfureces más; y así en un ciclo vicioso.
Eso es así por la ley de la atracción.
Lo que piensas es lo que obtienes, sí o sí. Es algo de lo que te darás cuenta si comparas la experiencia de tu vida con lo que has estado pensando de la misma.
Usualmente la gente acepta que lo que piensa es consecuencia de lo que le sucede. Es decir, por ejemplo, desde esta perspectiva, si te falta el dinero te habrás de sentir como si fueras pobre.
La ley de la atracción dice que es lo contrario: lo que sucede es consecuencia de tu forma de pensar. Es decir, si te sientes como un pobre, habrán de llegarte circunstancias que confirmen tu sentimiento de pobreza.
¿Por qué el 2% de los seres humanos tienen el 98% de la riqueza mundial?
Fácil: como en sus mentes SÓLO conocen la riqueza, en sus vidas SÓLO puede haber riqueza.
¿Por qué a los que están en circunstancias económicas adversas les cuesta tanto y tanto salir de las mismas?
Pues porque sólo ven pobreza. Míralo así: se sienten como pobres, ven en sus vidas circunstancias de pobreza, se sienten más pobres y más tristes por ello, luego sus circunstancias se recrudecen, y se sienten peor por ello, y las cosas van peor, y se sienten peor, y peor aún parecen ir, y peor se sienten por ello...
¿Me equivoco?
Seguro que has vivido algo así en tu vida, aunque no sea dinero sino otra cosa. A poco que pienses en ello te darás cuenta.
La buena noticia es: como la ley de la atracción funciona sí o sí y responde a tus pensamientos y sentimientos, perpetuamente, en todo tiempo, lugar y circunstancia, puedes llegar a cambiar tu vida pensando cómo quieres que sea.
Un primer consejo: enfócate en lo que quieres, en lugar de enfocarte en lo que no quieres. Al enfocarte en lo que quieres sentirás felicidad y automáticamente la ley de la atracción habrá de comenzar a traerte cosas que te hagan más feliz.
Pero si haces como tantas personas, enfocándote en lo que no quieres, con tal de evitarlo o solucionarlo, atraerás malestar, y con él más circunstancias propicias para que te hayas de sentir desgraciado/a.
La ley de la atracción es como la ley de la gravedad: no te va a "perdonar" porque seas buena persona. Del mismo modo que la gravedad no te perdona ni un segundo, puede decirse que la ley de la atracción tampoco lo hace. Todos y cada uno de tus pensamientos habrá de atraer algo. Es tu decisión si quieres atraer cosas mejores o peores a tu vida; y la forma de decidirlo, es dominando tus pensamientos.
Te daré más consejos sobre la ley de la atracción en los próximos posts que haga.
Guía para comprender y usar la Ley de la Atracción a tu favor
La Ley de la Atracción es una de las leyes universales, omnipresentes, eternas e inmutables.
Funciona siempre, en todo lugar, y en todo momento, sin descanso.
Te lo pondré con un ejemplo. ¿Te has dado cuenta alguna vez de que el día que te levantas de mal humor o deprimid@ todo parece ir cada vez peor según avanza el día?
Te levantas deprimid@, irascible y de mal humor, y... ¿cuánto suele tardar en llegar algo malo?
Y cuando te llega algo malo, te pones de peor humor; y luego te ocurre algo igual o si no peor que lo anterior, y te enfureces más; y así en un ciclo vicioso.
Eso es así por la ley de la atracción.
Lo que piensas es lo que obtienes, sí o sí. Es algo de lo que te darás cuenta si comparas la experiencia de tu vida con lo que has estado pensando de la misma.
Usualmente la gente acepta que lo que piensa es consecuencia de lo que le sucede. Es decir, por ejemplo, desde esta perspectiva, si te falta el dinero te habrás de sentir como si fueras pobre.
La ley de la atracción dice que es lo contrario: lo que sucede es consecuencia de tu forma de pensar. Es decir, si te sientes como un pobre, habrán de llegarte circunstancias que confirmen tu sentimiento de pobreza.
¿Por qué el 2% de los seres humanos tienen el 98% de la riqueza mundial?
Fácil: como en sus mentes SÓLO conocen la riqueza, en sus vidas SÓLO puede haber riqueza.
¿Por qué a los que están en circunstancias económicas adversas les cuesta tanto y tanto salir de las mismas?
Pues porque sólo ven pobreza. Míralo así: se sienten como pobres, ven en sus vidas circunstancias de pobreza, se sienten más pobres y más tristes por ello, luego sus circunstancias se recrudecen, y se sienten peor por ello, y las cosas van peor, y se sienten peor, y peor aún parecen ir, y peor se sienten por ello...
¿Me equivoco?
Seguro que has vivido algo así en tu vida, aunque no sea dinero sino otra cosa. A poco que pienses en ello te darás cuenta.
La buena noticia es: como la ley de la atracción funciona sí o sí y responde a tus pensamientos y sentimientos, perpetuamente, en todo tiempo, lugar y circunstancia, puedes llegar a cambiar tu vida pensando cómo quieres que sea.
Un primer consejo: enfócate en lo que quieres, en lugar de enfocarte en lo que no quieres. Al enfocarte en lo que quieres sentirás felicidad y automáticamente la ley de la atracción habrá de comenzar a traerte cosas que te hagan más feliz.
Pero si haces como tantas personas, enfocándote en lo que no quieres, con tal de evitarlo o solucionarlo, atraerás malestar, y con él más circunstancias propicias para que te hayas de sentir desgraciado/a.
La ley de la atracción es como la ley de la gravedad: no te va a "perdonar" porque seas buena persona. Del mismo modo que la gravedad no te perdona ni un segundo, puede decirse que la ley de la atracción tampoco lo hace. Todos y cada uno de tus pensamientos habrá de atraer algo. Es tu decisión si quieres atraer cosas mejores o peores a tu vida; y la forma de decidirlo, es dominando tus pensamientos.
Te daré más consejos sobre la ley de la atracción en los próximos posts que haga.
Guía para comprender y usar la Ley de la Atracción a tu favor
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