¿Le importa a la ley de la atracción el cómo te sientes? Pues sí, mucho.
No sólo atraemos lo que pensamos: atraemos lo que sentimos. Y lo que sentimos viene determinado igualmente por nuestros pensamientos.
Sabes lo que te digo cuando por ejemplo recuerdas un hecho de tu pasado que te suscita cierto sentimiento (el que sea). Piensas en ese suceso, y ese pensamiento te suscita una emoción en concreto.
Ahora bien, lo que sientes también atrae a su igual. De modo que si te sientes mal, atraes más cosas para sentirte mal, y si te sientes bien, atraes más cosas para sentirte bien.
Lo semejante atrae a lo semejante, ¿recuerdas?
Pues bien: sólo hay dos formas de sentirse, y es bien o mal. Las causas del cómo te sientes pueden ser incontables, pero sólo te puedes sentir bien ó mal. No hay una tercera opción.
Lo importante de esto es: tus sentimientos atraerán circunstancias conformes con ellos mismos. Si te sientes bien, tu punto de atracción estará orientado hacia cosas que te harán sentir bien, y si te sientes mal, tu punto de atracción estará orientado hacia cosas que te harán sentir mal.
Y la espiral está servida con ello.
Ahora bien, ¿significa esto que una vez nos sentimos de una determinada forma estamos condenados a atraer más de ese sentimiento?
Pues no necesariamente.
Recuerda que la causa de todo está en tu pensamiento. Esta es la base de todo.
Tú puedes decidir cómo te sientes, decidiendo lo que pensarás.
Te pongo un ejemplo.
Ahora mismo podrías recordar algún suceso del pasado que te hizo sentir muy, muy mal. Y al hacerlo, revivirías ese sentimiento.
O bien podrías elegir en lugar de eso recordar algún suceso de tu pasado que te hizo muy feliz. Y seguro que revives ese sentimiento.
Ahora bien, lo que has sentido en ambos casos, ¿de dónde ha salido?
¿Ha salido de algo que te acaba de acontecer?
¡No!
Ha salido de tu pensamiento. Esos sucesos sólo existen ahora en tu pensamiento. Y al elegir el pensamiento que te hacía sentirte mal, obtenías el tener que sentirte mal, y al elegir el pensamieto que te hacía sentir bien, obtenías el tener que sentirte bien.
Esta es una prueba de que la ley de la atracción existe, porque tan pronto como eliges un pensamiento cuya frecuencia se traduce en "sentirte mal", ¡te sentirás mal! Y tan pronto como eliges pensamientos cuya frecuencia se traduce en "sentirte bien", ¡empezarás a sentirte mejor!
Ahora que sabes esto, tienes a tu disposición un modo seguro y automático de ser más feliz.
Tú y solo tú tienes el poder de pensar por tí.
Por eso, tu y sólo tú podrás decidir cómo habrás de sentirte. Porque lo que sientes viene determinado primero que nada por los pensamientos que hay en tu cabeza.
Si tu cabeza está saturada hasta los topes de cosas malas, ¡sólo podrás sentirte mal y atraer más cosas malas!
Si en lugar de eso tu cabeza está llena de cosas felices, ¡tu punto de atracción estará en la felicidad!
De modo que ahora que lo sabes, utiliza este conocimiento a tu favor. Quiérete a tí mism@ y desde este preciso instante decide que tu primera prioridad en tu mente es ser feliz. Y en lugar de tratar de eliminar las cosas malas de tu mente, centra deliberadamente tu atención en cosas buenas que te hagan estar feliz.
Recuerda que lo que resistes persiste: cuando luchas contra algo, como le concedes tu atención y tu sentimiento a ello, lo que haces no es disiparlo, sino todo lo contrario, ¡lo engordas!
En vez de luchar contra lo que te hace daño, centra tu atención en lo que te hace feliz. A medida que lo hagas, lo primero irá perdiendo cada vez más fuerza hasta perderse en el olvido.
Y la primera prueba que la ley de la atracción te dará estará en tus sentimentos. Tan pronto como te sientas aliviad@, sabrás que la ley de la atracción ha sido puesta en marcha a tu favor.
Recuerda: tu vida es tuya y sólo tuya para que llegues a todo lo que desees con ella, así ha sido y así será, pues al ser dueñ@ de tus pensamientos eres dueñ@ de tu destino.
Todo el poder está en tí. Recuérdalo.
Hasta el próximo consejo.
Guía para comprender y usar la Ley de la Atracción a tu favor
miércoles, 22 de julio de 2009
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