¿Quieres un modo de, automáticamente, orientarte hacia la felicidad y así mejorar tu vida?
Siguiendo este consejo, desaparecerá de tu mente la tristeza, frustración, desesperación, etc., para, en su lugar, dejar armonía, tranquilidad, esperanza, y demás.
Pueden sonar muy triviales estas palabras, pero lo que quieren representar no es para nada trivial.
Cuando sientas que tu vida se escapa de tus manos, busca inmediatamente un lugar donde puedas estar sol@.
Luego siéntate y relájate lo más posible. No luches contra tí mism@: si te sientes furios@, triste, decepcionad@, no luches contra ese sentimiento, no hagas como que no está ahí. Simplemente ten la intención de aceptarlo y hacer algo por cambiarlo.
Cierra tus ojos y transporta tu mente a una realidad en la que todo va como en el más bello de tus sueños.
¿Que tu sueño es vivir en unas vacaciones perpetuas, donde tengas dinero de sobra para todo lo que quieras tener y más? Pues adelante. Imagina esa realidad como algo que ya fuera. Relátalo todo con todo lujo de detalles mientras lo visualizas. Y todo lo que quieres conseguir y que de momento no tienes, formúlalo como si ya lo hubieras conseguido, como si ya hubiera sido tuyo. Cuéntatelo todo a tí mism@ como algo que ya has conseguido.
A tí nada ni nadie te puede impedir que crees tu propia película en tu mente. Así que, ya que esa película la creas tú, hazla como la más grandiosa de las producciones. En tu mente no puede haber límite ninguno, salvo el que tú te impongas.
Lo que hay en tu mente produce resultados físicos en tu realidad. ¿No te lo crees? Pues deja que te ayude a creer con un pequeño experimento.
Supongamos que estás hambrient@. Tienes hambre, mucha hambre. Ahora piensa en tu comida favorita. ¿Cuál es ese plato que tanto te gusta? ¿Cuál ha sido la comida que más te ha gustado jamás? Piensa claramente en ese plato. Lo tienes delante. Puedes olerlo. Podrías hasta tocarlo. ¿Está caliente o frío ese plato de comida? ¿Con qué bebida lo acompañarías?
Cierra los ojos e imagina todos los detalles que te parezcan adecuados (después de todo, en tu mente mandas tú y solo tú, yo no soy nadie para decirte qué debes imaginar o no). La cuestión es sólo una: que ese plato de comida sea real para tí.
Ahora veamos qué reacciones ha habido.
¿Por qué se pusieron en marcha tus glándulas salivares? ¿Por qué se puso a rugir tu estómago? ¿Por qué todas esas reacciones físicas que experimentaste?
¿Cómo es que para tu cuerpo fué como si ese plato de comida fuera real?
Si te imaginaste ese plato de comida y ello provocó reacciones físicas reales en tu cuerpo, eso es porque la realidad y tu pensamiento están en la misma dimensión. Es decir: tus pensamientos pueden producir efectos reales porque SON cosas reales.
Tus pensamientos existen como cosas en la realidad, que interactúan con otras cosas en la realidad, y así es como causan efectos reales.
¿Es una vida de riqueza lo que quieres? ¿Quieres nadar en una piscina de dinero? Pues adelante. Puedes imaginarlo con tanta intensidad como que para tu mente será una realidad, y la mente no distingue algo que hemos imaginado vívidamente de algo que está fisicamente ahí. De modo que cuando llegues a ese nivel de concentración, para tí ya estarás nadando en una piscina de dinero.
Las variantes de esto son infinitas, puedes hacer el ejercicio que tú quieras.
¿Tal vez es el amor de esa persona especial lo que te hace beber los vientos? Pues adelante. Nada ni nadie te puede impedir vivir eso que tanto deseas en tu mente. Imagina ese acontecimiento tan feliz con todo lujo de detalles, crea ahora tu superproducción, es tuya y solo tuya. Y al vivir en tu mente lo que tanto deseas, pasarás de un estado de sufrir por no tenerlo, !a ser feliz por tenerlo ya¡
Cuando para tí es real, es que ¡es real!
Más consejos en la próxima entrada.
Guía para comprender y usar la Ley de la Atracción a tu favor
jueves, 23 de julio de 2009
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